Vaccea Anuario, 18 (2025)ISSN: edición impresa: 2659-7179; edición en línea: 2659-7187 https://editorialvaccea.es/vaccea-anuario Editorial Vaccea, CEVFW Universidad de Valladolid *Gabinete de Arqueología, msalvadorvelasco@gmail.com, ORCID: 0009-0005-6778-7770. **Centro de Estudios Vacceos Federico Wattenberg – GIR AHMat, Universidad de Valladolid, aitor.labajo24@estudiantes.uva.es, ORCID: 009-0005-6246-7903; elvira.rodriguez@uva.es, ORCID: 0000-0002-4853-1412; csanz@uva.es, ORCID: 0000-0002-9828-9660. ***Proyecto Eresma Arqueológico, raulmartinvela@gmail.com, ORCID: 0000-0003-1731-5634. **** trabajosarqueologicos@gmail.com, ORCID: 0009-0007-8638-3979.*****Departamento de Física de la Tierra y Astrofísica. Universidad Complutense de Madrid, mlosete@ucm.es, ORCID: 0000-0001-5767-2877; fjpavon@ucm.es, ORCID: 0000-0001-5545-3769. Recibido: 23 de septiembre de 2025 / Aceptado: 15 de octubre de 2025 Cómo citar: Salvador, M., Labajo, A., Martín, R., Rodríguez, E., Ramos, P., Pavón, F. J., Osete, M. L. y Sanz, C. (2025) “El Castro de El Viso (Bamba/Madridanos, Zamora): Excavaciones de urgencia en 2024: nuevas perspectivas para el conocimiento de un asentamiento al occidente del territorio vacceo”, Vaccea Anuario, 18, pp. 89-102. ht-tps://doi.org/10.69531/KHVW-3733-PNTV Resumen: El Castro de El Viso de Bamba es un asentamiento vacceo localizado sobre un cerro testigo, lo que le otorga un destacado protagonismo en el paisaje ribereño del Duero. Su posible identificación con la Arbucola destruida por Aníbal Barca en el 220 a. C., así como su potencialidad arqueológica para definir la transición del mundo soteño al vacceo, han servido para destacarlo como Bien de Interés Cultural en su figura de Zona Arqueológica. Las afecciones previas a esta declaración, con la instalación de una antena de TVE, han tenido continuidad con la más reciente inten-ción de ubicar en el extremo nororiental de su plataforma una balsa de agua para abastecer al alfoz de Zamora. Como consecuencia de los sondeos arqueológicos preliminares se produjeron una serie de hallazgos estructurales y materia-les que, finalmente, desaconsejaron dicha instalación. No obstante, estos trabajos de arqueología de gestión han dado lugar a un proyecto de investigación que pretende arrojar luz sobre el proceso de transformación de las aldeas soteñas a las ciudades vacceas, sin eludir la presunta identificación del enclave con lo referido por las fuentes escritas. Palabras clave: Edad del Hierro, vacceos, Aníbal Barca, Arbocela, paleomagnetismo. Abstrat: The Castro de El Viso de Bamba is a Vaccean settlement located on a hilltop, which gives it a prominent position in the landscape along the banks of the Duero River. Its possible identification with the Arbucola destroyed by Hannibal Barca in 220 BC, as well as its archaeological potential for defining the transition from the Soteño to the Vaccean world, have served to highlight it as a Site of Cultural Interest in its capacity as an Archaeological Zone. The damage prior to this declaration, with the installation of a TVE antenna, has continued with the most recent intention to locate a water reser-voir at the northeastern end of its platform to supply the Zamora district. As a result of preliminary archaeological surveys, a series of structural and material findings were made that ultimately advised against such an installation. However, this archaeological management work has given rise to a research project that aims to shed light on the process of transfor-mation from the villages of Sotenía to the Vaccean cities, without avoiding the presumed identification of the enclave with that referred to in written sources. Keywords: Iron Age, Vaccaeans, Hannibal Barca, Arbocela, paleomagnetism. Mónica Salvador Velasco *, Aitor Labajo Román **, Raúl Martín Vela ***, Elvira Rodríguez Gutiérrez **, Pilar Ramos Fraile ****, Francisco Javier Pavón-Carrasco*****, María Luisa Osete***** y Carlos Sanz Mínguez**
90 El castro de El Viso se localiza en la actual pedanía de Bamba, perteneciente al municipio de Madridanos, en la zamorana Tierra del Vino. Su destacada posi-ción en un cerro testigo, elevado más de cien metros sobre la vega, le otorga un dominio visual extraordi-nario al tiempo que le proporciona de manera na-tural una posición defensiva. Aunque dentro de la declaración del BIC (fecha de incoación de expedien-te: 24/11/1980, fecha de declaración: 29/09/2013) se han incluido unas veintiocho hectáreas, la plata-forma culminante representa una cuarta parte de dicha extensión. Es en esta superficie donde se con-centran los hallazgos arqueológicos, si bien existen puntos de sus laderas que ofrecen cenizales también fértiles en elementos materiales; incluso al SO, en la vega propiamente dicha, se han podido recuperar evidencias superficiales que podrían estar en rela-ción con la necrópolis del asentamiento.Tradicionalmente, este enclave ha sido identi-ficado con la Arbucala vaccea (Sevillano, 1978: 58) mencionada en las fuentes clásicas de Tito Livio, Po-libio y Ptolomeo, referida como la ciudad destruida por Aníbal durante su campaña del año 220 a. C. No obstante, dicha identificación no puede considerar-se concluyente mientras las investigaciones arqueo-lógicas no alcancen entidad suficiente. En relación con esta cuestión, poder determinar la cronología del enclave constituiría un objetivo primordial para saber si el castro de El Viso alcanzó el final del si-glo III a. C., o, en su caso, si su destrucción en esa fecha pudo determinar el traslado de la población a la vega del río, cuatro kilómetros al norte, en el asentamiento de Valcuevo.Las investigaciones sobre el castro de El Viso no han sido especialmente prolijas. Los primeros testi-monios se remontan a la década de los setenta del siglo XX. Ricardo Martín Valls (1973: 403-405) ofrece una primera noticia sobre este enclave otorgándole una cronología del siglo V a. C., de acuerdo a ciertos materiales de cerámicas urdidas decoradas a pei-ne que conviven con otras anaranjadas torneadas y pintadas, designadas entonces como celtibéricas. Virgilio Sevillano (1978: 55-58) señala la presencia de estas cerámicas celtibéricas, pintadas con semi-círculos concéntricos, así como alguna caja cuadrada ápoda que vincula con el Neolítico (posteriormente este hallazgo se asimilará a la II Edad del Hierro), res-tos de molinos naviformes, astas de ciervo y algunos restos constructivos de barro y paja, apuntando asi-mismo la presencia de tégulas romanas.Unos años después Martín Valls y Delibes (1981: 162, nota 38) se hacen eco de la destrucción parcial del yacimiento de El Viso como consecuencia de la instalación de la antena de RTVE, así como del im-pacto visual negativo que la misma produce en un alto en cuya cumbre se situaba la ermita de su patro-na, la Virgen del Viso, cuyas ruinas también fueron afectadas. Con motivo de la celebración del I Congreso de Arqueología de Zamora, A. Esparza recoge algunos de los resultados obtenidos en la campaña de exca-vación de urgencia realizada en este castro por él y R. Martín Valls, con motivo de nuevas obras en rela-ción con el repetidor de RTVE, indicando (Esparza, 1990: 113-115) que en la cata abierta la cerámica del Soto acompañaba a la cerámica peinada, incluso en el bolsón ceniciento del que se ha obtenido la fecha de C-14. (CSIC 566 2450 + - 60 B.P. (500 a. C.). También en esta reunión se aporta una comu-nicación sobre diversos fragmentos de cajitas celti-béricas, concretamente dos de Toro y otras cuatro de El Viso de Bamba (Sanz y Santos, 1990). De estos últimos, se recoge la arqueta lisa y ápoda asimilada por V. Sevillano al Neolítico, así como otro fragmen-to similar estudiado por A. Esparza (1977, citado en Sanz y Santos, 1990: 259, fig. 2) y, finalmente, dos más, uno exciso y el otro mixto inciso/pintado en tono vinoso (Sanz y Santos, 1990: figs. 4 y 6), todos hallazgos superficiales carentes de contexto. Por lo que respecta a estas producciones singulares de cajitas zoomorfas, cabe señalar que, aunque en su momento esta técnica decorativa con pintura resul-tara excepcional, hoy podemos decir que, sin ser frecuente, entra dentro de la normalidad, existiendo diversas piezas similares en Pintia (Sanz, Carrascal y Rodríguez, 2019: 173, 177, 211, 215, 236 y 249), aunque pintadas en óxido de manganeso y, por tan-to, más oscuras. Las reducidas dimensiones de esa cajita pintada de El Viso, con una anchura de 43 mm, la convierten en un ejemplar poco práctico para pin-zar la sal o especias que albergara, por lo que esta pieza podría corresponder a un contexto simbólico como la necrópolis, donde la miniaturización de es-tos ejemplares contrasta con los de uso cotidiano del hábitat de mayor tamaño, superando los seten-ta milímetros de anchura; es una lástima no poder conocer su lugar de procedencia, pues podría estar marcándonos la ubicación del cementerio vacceo de El Viso.Finalmente, en 2002, con motivo de la publica- ción de la Historia de Zamora por iniciativa de la Di-putación Provincial, Martín Valls (2002: 154 y 155) vuelve a referirse a El Viso como uno los lugares em-blemáticos donde documentar el «horizonte de las cerámicas a peine» o «fase Cogotas IIa» asociado a cerámicas de tipo Soto, característico de los prime-ros compases de la Segunda Edad del Hierro, apo-yado además en las dataciones de C-14 señaladas. De lo visto hasta aquí, podemos convenir que la investigación sobre la Edad del Hierro en El Viso posee un limitado alcance, reduciéndose sus hallaz-gos a algunas cerámicas finas anaranjadas pintadas, cerámicas a peine o fragmentos de cajitas, todo de carácter superficial, y a una cata de urgencia con unos materiales propios de un horizonte de mitad del primer milenio a. C.
91 El Castro de El Viso (Bamba/Madridanos, Zamora). Excavaciones de urgencia en 2024 Fig. 1. A. Vista aérea de la cuesta de El Viso (Google Earth), con indicación de la zona de intervención arqueológica previa a la pretendida instalación de infraestructura; se indican estructuras de hoyos (b, d, e), mancha cenicienta (a) y relleno de una grieta natural en la roca base (c); B. Detalle de la zona oriental de la intervención: hoyos probablemente de postes (f-m, v), entalles en la roca de silos (n, p-t, x), muros de casas (u, w), hogar doméstico (o), poyo con dolium (y), cenizas con materiales cerámicos completos (z).
92 Estructuras y materiales documentados en las nuevas excavaciones de 2024 Salvo error u omisión, hemos de esperar hasta 2024 para que se planteen nuevas intervenciones arqueo-lógicas en la Cuesta de El Viso, si bien en este caso con carácter de urgencia. En efecto, durante ese año, el proyecto de construcción de un depósito de abasteci-miento de agua destinado al alfoz sudeste de Zamora, dio lugar a una intervención arqueológica en un es-pacio declarado Bien de Interés Cultural. El proyecto contemplaba la ocupación de una superficie aproxi-mada de ochocientos metros cuadrados en la ladera oriental del castro, área de especial sensibilidad patri-monial debido a su localización dentro del perímetro del yacimiento.En una fase inicial, y en el contexto de las obras de ingeniería, se planteó la ejecución de dos sondeos ar-queológicos con el objetivo de determinar la posible existencia de niveles o estructuras de interés. Ambos sondeos alcanzaron la base geológica con rapidez, sin que se registraran evidencias materiales o construc-tivas de naturaleza arqueológica. Sobre la base de estos resultados, se autorizó la continuación de los trabajos vinculados a la construcción del depósito.Sin embargo, una vez iniciadas las labores del pro-yecto hidráulico sobre una superficie aproximada de 300 m 2 , y en el transcurso del control arqueológico de las mismas, se documentó en el tercio oriental del área intervenida la presencia de niveles con cenizas y materiales arqueológicos. Estos hallazgos supusieron la paralización inmediata de las obras y el inicio de un estudio específico, cuyos resultados y consideracio-nes presentamos ahora.Así pues, ante la constatación de estos restos y la necesidad de garantizar su adecuada conservación, la intervención arqueológica se centró en dicho sector oriental, por exhumarse aquí el grueso de las estruc-turas documentadas, abarcando un área de 13 me-tros de longitud por 5 metros de anchura, con una orientación este-oeste. Desde las primeras fases de la intervención se documentaron niveles con restos de cenizas y material cerámico (fig. 1A y B).No resulta fácil comprender la organicidad de las diferentes estructuras que se dan cita en este espa-cio. En la zona media-occidental se puede observar la presencia de una grieta que atraviesa de manera oblicua toda la cata (fig. 1A: c); no la consideramos es-tructural en cuanto que parece que pudo ser la acción natural de la erosión la responsable de su génesis, lo cual no quita para que su relleno haya resultado fértil en hallazgos arqueológicos cerámicos; estos son de naturaleza mayoritariamente urdida: una treintena de fragmentos muy diversos en grosor y acabado de superficie, tosca o bruñida, entre los que destaca un ejemplar de galbo carenado asimilable a los perfiles soteños (fig. 2: 3) y un cuenco de borde entrante (fig. 2: 2). Todavía en esta zona occidental en el proceso de excavación se pudieron aislar una mancha rubefacta-da (fig. 1A: a) y un hoyo (fig. 1A: b). En la mancha, los materiales recuperados ofrecen tanto cerámica he-cha a mano como fina anaranjada, con algunos frag-mentos de grandes dolia de borde vuelto, una fuente (fig. 2: 4), un mango óseo con restos de hierro en su interior (fig. 2: 6) y, finalmente, un cuchillo (fig. 2: 7) y un cincel (fig. 2: 8), ambos de hierro. Por su parte, en el citado hoyo se recuperó sobre todo cerámica hecha a mano: 16 fragmentos frente a 5 de cerámica fina anaranjada torneada, entre los que destacan varios correspondientes a ollas de formato medio, algunas con impresiones en el labio (fig. 2: 11-13), y cuencos, de los cuales uno con impresiones también en el labio apuntado (fig. 2: 17) y otro con decoración de peine inciso de tres púas y superficie muy lustrosa (fig. 2: 14); finalmente, cabe mencionar otros fragmentos de cuencos de borde reentrante hechos a mano (fig. 2: 15-17). Otros hoyos (fig. 1A: d y e) apenas proporcio-naron algún resto cerámico.Los elementos estructurales definidos en el tercio más oriental de la cata son los más numerosos e in-teresantes (fig. 1B): hoyos, tal vez de postes, de diá-metro limitado (en torno a los veinte/treinta centíme-tros), silos, hogares y paredes de viviendas circulares y rectangulares, así como algún cenizal. En relación con todos ellos es esencial clarificar la secuencia es-tratigráfica que, a través de las diversas estructuras detectadas, cabe plantear. La tarea no es sencilla, ya que parece que nos enfrentamos a una ocupación de cierta trayectoria, en parte alterada por sucesivas re-formas, en parte erosionada por los meteoros y en parte decapada en los trabajos de la retroexcavadora. Así y todo, creemos poder detectar dos o tres mo-mentos distintos en la historia de esta zona en parti-cular del cerro de El Viso.Partiremos de un pequeño retazo de hogar con-servado en el perfil este de la cata (fig. 1B: o), de ape-nas medio metro de longitud, con un espesor máxi-mo de unos diez centímetros. La fortuna ha querido que la datación paleomagnética sobre él practicada haya rendido un resultado positivo, con una fiabilidad de en torno a un 95 % para la horquilla cronológica del 660 al 495 a. C. Pues bien, tendríamos un resto estructural de una vivienda cuyo hogar se encendió, como muy tarde y por última vez, a principios del si -glo V a. C. (fecha que parece convenir más y resul-ta coincidente con alguna anterior publicada para El Viso, obtenida a partir del C-14). En relación con la fase 1 y más antigua que acre-dita ese relicto de cabaña, podrían citarse una serie de hoyos circulares de diámetro escaso, tal vez co-rrespondientes a postes de madera, algunos muy próximos entre ellos, que no sabemos interpretar (fig. 1B: f-m). El vaciado de todos estos hoyos o no ha proporcionado material alguno, o ha incluido tantos fragmentos inconexos de cerámicas indis-tintamente hechas a mano o a torno; únicamente
93 El Castro de El Viso (Bamba/Madridanos, Zamora). Excavaciones de urgencia en 2024 el llamado hoyo “h” incluía numerosos fragmentos de una gran tinaja de almacenaje, con un perfil ca-renado, pero muy lejos de poder reconstruirse en su totalidad (fig. 2: 9) asociados a un galbo de fina anaranjada (fig. 2: 10). Asimismo, existen otra se-rie de entalladuras en la roca ovaladas o circulares de mayor diámetro que las previamente señaladas, que parecen corresponder a fondos de silos (fig. 1B: p-s y tal vez t), algunos de ellos rotos por es-tructuras posteriores como veremos.Destacamos a continuación la planta circular de lo que aparenta ser una vivienda que solamente habría conservado menos de la mitad de la misma y que ven-dría a representar la fase 2 (fig. 1B: u). Su estructura se halla constituida por apenas dos hiladas de un si-llarejo de piedras (algunas de 40 x 20 x 15 cm) muy