ARTÍCULOS  
Vaccea Anuario, 16 (2023)  
ISSN: edición impresa: 2659-7179; edición en línea: 2659-7187  
Vaccea Editorial, CEVFW  
Universidad de Valladolid  
Campaña XXXII-2022 de excavaciones  
arqueológicas en Pintia  
(Padilla de Duero/Peñafiel. Valladolid)  
Carlos Sanz Mínguez*, José Carlos Coria Noguera** y Elvira Rodríguez Gutiérrez***  
Resumen: El presente trabajo ofrece los resultados de las excavaciones desarrolladas en diversos puntos de la  
Zona Arqueológica Pintia durante el año 2022. En primer lugar, se retomaron los trabajos en el área urbana de Las  
Quintanas, dentro de un proyecto de recuperación y puesta en valor que busca mostrar las sucesivas fases de ocupa-  
ción del oppidum a través de la ventana estratigráfica que supuso la apertura de un pozo artesiano fallido en época  
romana. Paralelamente a este proyecto museístico, otro de los objetivos en esta zona es el acceso a estructuras ter-  
moalteradas para poder datar cada uno de los niveles mediante paleomagnetismo. Por todo ello, en esta campaña  
se abrió una cata en el poblado para documentar el nivel indígena ubicado por debajo del último vacceo excavado  
en extensión en 2006. En segundo lugar, se llevaron a cabo sondeos arqueológicos en distintas áreas periurbanas de  
la ciudad con el objeto de documentar y evaluar los daños efectuados por acciones furtivas con detector de metales  
en septiembre de 2021. Los resultados de estas catas nos han permitido certificar el uso como vertederos, áreas de  
trabajo y/o frecuentación de estas zonas periféricas del oppidum vacceo-romano de Pintia.  
Palabras clave: Edad del Hierro, vacceos, urbanismo, vertederos, áreas periurbanas.  
Campaign XXXI-2022 of archaeological  
excavations in Pintia  
(Padilla de Duero/Peñafiel. Valladolid)  
Abstract: This paper provides the results of the excavations conducted in different locations of the Archaeolog-  
ical Site of Pintia in 2022. Firstly, works were reopened in the habitational area of Las Quintanas, within a proj-  
ect of recovery and valorization which aims to show the different settlement phases of the hillfort through the  
stratigraphic section of a failed roman artisan well. Alongside this museum project, another aim for this area is to  
access the thermoaltered structures in order to date each of the levels using paleomagnetism. Hence, a trench  
was opened in this residential area to document the pre-roman level set below the last vaccean layer which were  
excavated extensively in 2006. Secondly, archaeological excavations were conducted in various periurban areas  
of the hillfort to report and evaluate damages produced by furtive activities using metal detector in September  
2021. The results of this trenches certified that those vaccean-roman sectors were used as dumps, working places  
and/or circulation locations.  
Keywords: Iron Age, Vacceans, Urbanism, Dump, Periurban Areas.  
Cómo citar: Sanz nguez, C., Coria Noguera, J. C. y Rodríguez  
Gutiérrez, E. (2023): “Campaña XXXII-2022 de excavaciones  
arqueológicas en Pintia (Padilla de Duero/Peñafiel. Valladolid)”.  
Vaccea Anuario, 16, pp. 5-24.  
Recibido: 20 de febrero de 2023 / Aceptado: 5 de octubre de 2023  
* Centro de Estudios Vacceos Federico Wattenberg de la Universidad de Valladolid (España). csanz@uva.es, ORCID: 0000-0002-9828-9660.  
** Universidad de Granada y Centro de Estudios Vacceos Federico Wattenberg de la Universidad de Valladolid (España), jccnoguera@ugr.es, ORCID: 0000-0001-8380-6322.  
*** Centro de Estudios Vacceos Federico Wattenberg de la Universidad de Valladolid (España). elvira.rodriguez@uva.es ORCID: 0000-0002-4853-1412.  
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Carlos sanz Mínguez, José Carlos Coria noguera y elvira rodríguez gutiérrez  
Desde el año 1979 la Universidad de Valladolid, pri-  
en los que se revisan y analizan los contextos domés-  
ticos y el material cerámico a ellos asociado (Coria,  
2021; Coria, Badreshany y Sanz, 2022). Aunque el de  
la zanja 1 se trata de un espacio relativamente limita-  
do, de algo menos de quinientos metros cuadrados  
de superficie, la excavación del nivel sertoriano, com-  
binado con la fotografía aérea, nos ha permitido per-  
cibir buena parte del entramado urbanístico de Pintia  
y así acercarnos a la comprensión de su organización  
interna. La estimación que se obtiene a partir de am-  
bas documentaciones es un modelo de manzana rec-  
tangular en el que dos hileras de casas adosadas unas  
a otras se dan la espalda, apenas separadas por un  
exiguo pasillo medianil, y se abren a calles diferentes  
y paralelas (fig. 1B-C). Así, cabe señalar una densidad  
de ocupación muy elevada que, al menos para esta  
etapa, ofrece cierta variedad de superficies que po-  
drían oscilar entre las tres estancias con valores próxi-  
mos a los cuarenta metros cuadrados, frente a otras  
más complejas, con numerosos departamentos y que  
superarían los cien metros cuadrados. Quiérese decir  
con ello, que no parecen detectarse espacios vacíos o  
corrales o zonas sin ocupación dentro de estas man-  
zanas, lo que resulta interesante a la hora de estable-  
cer la superficie habitada y la relación de población  
correspondiente (Sanz, 2023).  
A partir de 2007, de un lado la intensificación de  
los trabajos de excavación en la necrópolis de Las Rue-  
das hasta 2010, y de otro la imposibilidad de preser-  
var las estructuras de adobe y tierra de Las Quintanas  
sin cubierta protectora, nos llevaron a clausurar esta  
zona de excavación, no sin antes intentar proteger  
con mallas geotextiles las estructuras exhumadas3. La  
importancia de la estratigrafía aquí acumulada, con  
seis niveles de destrucción violenta por incendio de  
época vaccea, pudo ser verificada gracias a la excava-  
ción de un pozo artesiano romano fallido, que cons-  
tituyó una verdadera ventana abierta a la historia del  
asentamiento urbano.  
Tras quince años de abandono, el retorno al hábi-  
tat de Las Quintanas ha sido fruto en gran medida del  
azar y sus motivaciones combinan aspectos relacio-  
nados con la política y, cómo no, también el interés  
científico que el acceso al registro de lo cotidiano en  
ámbito doméstico representa y asimismo las nuevas  
posibilidades de datación que el paleomagnetismo  
ofrece en la actualidad. En el terreno político, la pér-  
dida de la mayoría absoluta en las elecciones munici-  
pales de 2019 del partido hasta entonces gobernante  
en la Diputación Provincial de Valladolid, determinó  
que el nuevo partido emergente se constituyera en  
llave de la gobernabilidad en esta institución; a resul-  
tas de lo cual se habilitó un presupuesto, a través de  
la Asociación Cultural Pintia, para poder cubrir con  
una instalación de tipo invernadero la desatendida  
zanja 1. No acaba aquí ese cúmulo de concatenacio-  
nes: la excavación en los alfares de Tordehumos (Jus-  
to et al., 2022), nos puso en contacto en 2021 con Ja-  
mero a través del Departamento de Prehistoria y Ar-  
queología, y a partir de 2001 desde el Centro de Estu-  
dios Vacceos Federico Wattenberg (CEVFW), dirige y  
promueve los trabajos de investigación, conservación  
y divulgación de la Zona Arqueológica Pintia. Centra-  
dos estos principalmente en el cementerio de Las  
Ruedas, los mismos, no obstante, se compatibilizaron  
con otros espacios como los alfares de Carralaceña, el  
sistema defensivo de Los Hoyos o la propia ciudad de  
Las Quintanas, lo que nos ha permitido tener una idea  
cabal de la configuración del asentamiento y su evo-  
lución en el tiempo en los tres horizontes culturales  
documentados: vacceo, romano y visigodo.  
Los trabajos en la zona del hábitat de Las Quinta-  
nas se desarrollaron en sucesivas campañas de exca-  
vación entre los años 1998 y 2006 y se centraron sobre  
el trazado de una trinchera de 56 m de longitud por 8  
de anchura, la denominada zanja 1, dividida en siete  
sectores de 8 x 8 m identificados como A1, B1, C1, D1,  
F1, E1, F1 y G1. Este proyecto1 planteaba, entre otros  
objetivos, la excavación diferencial de todos los niveles  
arqueológicos, de manera que se pudiera ofrecer una  
visión escalonada de los 1200 años de historia conden-  
sados en su estratigrafía en un golpe de vista. Para ello  
se hacía necesario, habida cuenta la arquitectura de  
barro que el yacimiento ofrece, la disposición de una  
cubierta que preservara de los agentes atmosféricos a  
los elementos constructivos que se fueran sacando a  
la luz. Se solicitó por ello la colaboración de la Direc-  
ción General de Patrimonio y Promoción Cultural de  
la Junta de Castilla y León2, contestando a nuestro re-  
querimiento que parecía «lógico y conveniente que la  
protección de los restos arqueológicos in situ se pro-  
yectase una vez finalizada la excavación…», lo que no  
requiere comentario alguno en relación al objetivo  
previsto. En cualquier caso, el proyecto iba más allá de  
proporcionar una estratigrafía en escalones sucesivos  
en Las Quintanas, proyectándose una serie de infraes-  
tructuras como el cercado del recinto, la creación de  
un centro de recepción para el visitante y áreas de ta-  
ller, de réplicas, museográficas, pero también la cons-  
titución del propio CEVFW, para que todo ello pudiera  
contribuir al ejercicio digno de la profesión y, de cara  
al público, ofrecer una visión integral de buena parte  
del proceso arqueológico de recuperación patrimonial  
(Sanz et al., 2003b).  
Finalmente, pese a la intención inicial de dejar en  
evidencia dicha estratigrafía escalonada en el marco  
de la referida trinchera, optamos a partir de 2003  
hasta 2006 por la excavación completa de la misma,  
sin dejar testigos, rebajando por completo los niveles  
visigodos y romanos, para alcanzar en toda la super-  
ficie el vacceo correspondiente a la época sertoriana.  
El análisis de la información obtenida en estas campa-  
ñas ha visto la luz en forma de diversas publicaciones  
(Sanz y Velasco, 2003; Sanz, Romero y Górriz, 2009;  
Romero y Sanz, 2009), destacando recientes trabajos  
Campaña XXXII-2022 de excavaciones arqueológicas en Pintia (Padilla de Duero/Peñafiel. Valladolid)  
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Fig. 1. A. Localización de Pintia, con indicación de las zonas intervenidas en la campaña de 2022: ciudad de Las Quintanas (1), parcela 61 (2) y  
el cenizal de El Espino (3). B. Planimetría de la zanja 1 de Las Quintanas. C. Fotografía aérea con infrarrojos mostrando la organización de una  
de las manzanas del entramado urbano (Sanz et al., 2003a: fig.8).  
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Carlos sanz Mínguez, José Carlos Coria noguera y elvira rodríguez gutiérrez  
vier Pavón-Carrasco, del equipo de María Luisa Osete,  
la 6 se trata de la última que se excavó en extensión en  
el año 2006, que en la bibliografía aparece referencia-  
da «presertoriana» y «sertoriana».  
del Departamento de Física, Tierra y Astrofísica de la  
Universidad Complutense de Madrid, planteándonos  
la posibilidad de intentar datar por paleomagnetismo  
la secuencia documentada a través del referido pozo  
artesiano fallido, habida cuenta la notable mejora  
producida en los últimos tiempos para la definición  
de las curvas patrón para Iberia (Osete et al., 2020;  
Pavón-Carrasco et al., 2021). Así pues, todos estos  
elementos jugaron a favor para reflotar un proyec-  
to para el que podríamos convenir que mejor tarde  
(veinte años después) que nunca.  
No obstante, el proyecto ha requerido de la re-  
cuperación de perfiles dañados, debiendo ser ade-  
cuadamente entibados, proyección de pasillos y  
barandillas, etc. A estos trabajos de consolidación y  
seguridad, se han unido los de limpieza, con levanta-  
miento de las mallas geotextiles y antihierba.  
El nuevo planteamiento museográfico contempla  
retomar el proyecto de visualización escalonada de la  
estratigrafía, dejando como testigo la observable en  
el pozo artesiano fallido, y restringiendo la actuación  
a los tres primeros sectores, esto es, el A1, B1 y C1,  
quedando los restantes consagrados en un futuro  
para la investigación y la docencia.  
Presentamos a continuación, pues, los resultados  
de la primera campaña de excavación de la nueva  
etapa en la trinchera de Las Quintanas, pero también  
daremos cumplida cuenta de la intervención de ur-  
gencia desarrollada en el cenizal del Espino y frente a  
este en otro cenizal en la orilla contraria o derecha del  
arroyo de Pajares. En ambos lugares, en el otoño de  
2021, se desarrollaron acciones clandestinas con de-  
tector de metales dejando un saldo de un centenar de  
hoyos abiertos. Para intentar establecer el alcance de  
los daños y sobre todo la naturaleza de estos lugares,  
el Servicio Territorial de Cultura de la Junta de Castilla  
y León habilitó un pequeño presupuesto a través de  
la Asociación Cultural Pintia.  
El trabajo en el sondeo se inició con la limpieza de  
las estructuras de la mencionada casa 10 de la fase  
LQ/67/06. Tras esta labor se reconocieron con clari-  
dad algunos de los suelos de la vivienda, si bien en  
su mayoría se encontraban rotos y bastante erosio-  
nados, lo que ocasionó que en gran parte del área de  
trabajo resaltara con mayor intensidad el nivel de ce-  
niza que sirvió de asiento para estos solados. Así, una  
vez identificados dichos pavimentos se procedió a su  
excavación, poniendo de relieve varios elementos de  
interés. En primer lugar, se documentó el preparado  
refractario (B1-14501) a base de arcilla y cantos del  
hogar (B1-1572) (fig. 3A), el cual solo se pudo excavar  
parcialmente por quedar una parte fuera de los lími-  
tes de la cata. Resultó sugerente comprobar que el  
mismo se asentaba sobre un paquete de arenas muy  
finas de color anaranjado, que rellenaban el corte  
confeccionado para albergar la piroestructura.  
En segundo lugar, una vez levantados los suelos  
y muros se constató un potente nivel de cenizas en  
todo el sondeo, cuyo espesor oscilaba entre los 10 y  
los 15 cm (B1-14500) (fig. 3D-E), que sirvió de prepa-  
rado para los pavimentos de la casa 10. Este paquete  
resultó ser muy rico en material arqueológico, sobre  
todo cerámico y faunístico. Asimismo, se encontraba  
seccionado por dos fosas (fig. 3D), ubicadas al oeste  
y este, respectivamente. La primera (B1-14504/B1-  
14505) albergaba los restos de una tinaja fina anaran-  
jada, mientras que la segunda (B1-14506/B1-14507)  
apenas contenía restos materiales. Ambos cortes ero-  
sivos fueron realizados en el paquete de ceniza en un  
momento indeterminado antes de levantar los suelos  
de la casa 10.  
En tercer lugar, debajo de uno de los muros de la  
casa 10 se documentó un individuo infantil (B1-14503)  
(fig. 3C). A pesar de que aún no se ha realizado el estu-  
dio antropológico, podemos indicar que la disposición  
de los restos de la criatura no se encontraba en posi-  
ción anatómica, hecho que parece estar relacionado  
con las alteraciones que sufrió a causa de la construc-  
ción del lienzo y otras estructuras domésticas. A este  
indiviuo infantil se suma otro identificado fuera de los  
límites de la cata, concretamente junto a la esquina  
noroeste (fig. 3B). En ambos casos, los cortes erosi-  
vos afectan al nivel de cenizas B1-14500, pero no a los  
suelos de la vivienda suprayacente, lo que indica que  
ambas inhumaciones son anteriores a la proyección  
de la casa y posteriores al nivel de destrucción inferior;  
dinámica que se constata en particular para los niveles  
postsertorianos (fase LQ/67/07) (Coria, 2021: 86-90), y  
en general para el mundo vacceo (Blanco, 2020).  
Una vez excavada la ceniza B1-14500 se puso de  
relieve el derrumbe B1-15001 de la fase LQ/67/05  
(fig. 4). El nivel presenta una topografía bastante irre-  
gular, con unas diferencias de cota en su techo de  
Excavación arqueológica en la ciudad  
de Las Quintanas (fig. 1A: 1)  
Con los objetivos señalados, se planteó la realización  
de un primer sondeo de 4 x 6 m en el sector B1 de la  
zanja II, el cual englobaba parte de la denominada casa  
10 de época presertoriana y sertoriana (Sanz, Romero  
y Górriz, 2009: 256; Coria, 2021: 68-72) (figs. 1B y 2). A  
fin de agilizar la nomenclatura de los niveles arqueoló-  
gicos, a partir de ahora nos referiremos a cada una de  
las fases empleando el acrónimo del yacimiento, segui-  
da de los números de la parcela y de la fase (LQ/67/n.o  
fase); en este último caso las cuatro primeras (1-4) aún  
no exhumadas en extensión, se perciben en la base de  
la estratigrafía del pozo artesiano romano fallido (Cen-  
teno et al., 2003: 91-94; Coria y Sanz, 2021: 154; fig.  
3A), la 5 es la intervenida en esta campaña de 2022, y  
Campaña XXXII-2022 de excavaciones arqueológicas en Pintia (Padilla de Duero/Peñafiel. Valladolid)  
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Fig. 2. Localización del sondeo de la campaña 2022 en la zanja 1 de Las Quintanas.  
hasta 17 cm. Este hecho se debe a la acumulación de  
escombro en algunas zonas debido al colapso de mu-  
ros, lo cual contrasta necesariamente con el espesor  
de otros puntos de apenas unos centímetros debido  
al buzamiento del nivel por la presencia de silos o  
almacenes subterráneos en los que ha caído escom-  
bro, o por la destrucción que supuso la apertura de  
hoyos de rebusca, como es el caso de B1-15029. En  
cualquier caso, y a pesar de la variabilidad topográ-  
fica del paquete, es evidente que tras el colapso fue  
regularizado con el fin de obtener una superficie más  
estable sobre la que disponer la ceniza (B1-14500) y  
los suelos posteriores (fig. 3E).  
Asimismo, cabe destacar que en el perfil sur se do-  
cumentó un nivel ceniciento diferente de B1-14500.  
En efecto, el paquete B1-14508 (fig. 4) apoyaba en  
el derrumbe B1-15001, y estaba compuesto por ce-  
nizas de color blanquecino, amén de restos de fauna  
termoalterada que adquirieron el característico tono  
blanquecino al ser expuestos a altas temperaturas. A  
falta de más datos, este nivel habría que interpretarlo  
como una suerte de echadizo proveniente de la lim-  
pieza de un hogar o piroestructura.  
cuencia signos de termoalteración, tales como bur-  
bujas, vacuolas, cambios de coloración, etc. Entre los  
tipos cerámicos encontramos una mayoría de vasos fi-  
nos anaranjados, seguida de aquellos en pasta común  
o tosca vaccea y los hechos a mano. Asimismo, entre  
las producciones vasculares destaca un caliciforme  
torneado negro bruñido, que ayuda a proponer una  
fecha relativa para este nivel de entre finales del siglo  
III a. C. y el siglo II a. C. (Romero et al., 2012). En este  
sentido, será realmente interesante poder cotejar las  
facies cerámicas de esta fase con los resultados pro-  
porcionados por las dataciones arqueomagnéticas, lo  
que permitirá el anclaje de las cronologías para la Se-  
gunda Edad del Hierro en la meseta Norte.  
El levantamiento del escombro reveló los restos  
parciales de tres estancias de tendencia rectangular  
(fig. 5) delimitadas por dos muros de adobe. La pri-  
mera (B1-15000) es una habitación de grandes di-  
mensiones, con 14,8 m2 documentados en extensión,  
cuyo pavimento estaba constituido por arcilla apiso-  
nada y algunos cantos, a juzgar por los hallados en  
la esquina suroeste del sondeo (fig. 6B). Asimismo,  
es evidente que sufrió estrés térmico en algunas de  
sus zonas a causa del incendio, ofreciendo superficies  
endurecidas y craqueladas de tonalidad oscura. Este  
ambiente se encontraba afectado por diversos cortes  
erosivos que responden a distintas funcionalidades.  
La excavación del derrumbe ha proporcionado  
una buena cantidad de adobes cocidos y restos de  
manteado (fig. 6A), un fragmento de molino, así como  
un abultado conjunto cerámico que presenta con fre-  
10  
Carlos sanz Mínguez, José Carlos Coria noguera y elvira rodríguez gutiérrez  
Fig. 3. Sondeo al inicio de la excavación, con indicación de la localización del preparado refractario B1-14501 (A), los neonatos B1-14510 (B) y  
B1-14503 (C). D. Croquis del paquete de ceniza B1-14500. E. Detalle del perfil sur, destacando el espesor del nivel de ceniza B1-14500.  
Por un lado, tenemos aquellos que cabe interpretar  
como de expolio, que desdibujan considerablemente  
la estancia en su vertiente norte: B1-15012/15013,  
B1-15010/B1-15011 y B1-15029/B1-15030. Por otro  
lado, se documentan dos estructuras de almacena-  
miento: el silo B1-15002/B1-15003 (fig. 6C, derecha)  
Campaña XXXII-2022 de excavaciones arqueológicas en Pintia (Padilla de Duero/Peñafiel. Valladolid)  
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Fig. 4. Ortofoto del derrumbe B1-15001.  
y el hoyo para encastrar una tinaja B1-15016/B1-  
15017 (fig. 6D). Este último interrumpe el desarrollo  
del muro al que se asocia, lo que indica que pertene-  
ce a una fase posterior de esta estancia.  
La segunda estancia es B1-15020, un ambiente del  
que tan solo se conocen 5,35 m2, y que se encuentra  
delimitado al oeste por el muro B1-15019 y al norte  
por el lienzo B1-15022. Resulta una habitación bas-  
tante inexpresiva, por cuanto se han documentado  
pocos elementos estructurales y materiales cerámi-  
cos. Así y todo, podemos destacar la presencia de al-  
gunas piezas en contacto con el solado, destacando  
un pie de copa fino anaranjado, amén de la presencia  
de un hoyo de poste (B1-15016/B1-15017) al sur. Fi-  
nalmente, el último espacio es B1-15021, suelo que  
está cortado por el pozo artesiano romano fallido, y  
sobre el que apoyaban relictos de una tinaja y una  
base de copa, ambas finas anaranjadas (fig. 6H).  
A pesar del carácter limitado de las evidencias  
documentadas en esta campaña, podemos esbo-  
zar algunas consideraciones respecto a los sistemas  
constructivos vacceos de esta fase de ocupación. En  
primer lugar, se constata el empleo de calizas a modo  
de calzos de los postes, los cuales debieron de ser de  
gran porte en virtud de la envergadura de los hoyos  
donde se acoplaron. Esta es una solución de momento  
insólita en el área vaccea (Blanco, 2016), a tenor de su  
ausencia en otros yacimientos de la región, así como  
en las fases indígenas más recientes del yacimiento  
de Pintia. Así, el tamaño de los largueros sugiere que  
posiblemente estemos ante estructuras domésticas  
con techumbres de barro y paja cuasi planas o de  
poca inclinación4, en vista de la ausencia de alineacio-  
Finalmente, destacaremos varios cortes erosi-  
vos que pudieron funcionar como hoyos de poste.  
Primeramente, B1-15006/B1-15007 presentaba  
una profundidad considerable (38 cm de diámetro  
y 69 cm de profundidad), amén de unos márgenes  
inferiores cortados que delatan cierta planificación  
a la hora de su concepción (fig. 6E). Esta estructu-  
ra debió de albergar un poste de gran calibre que  
soportara una techumbre de bastante peso, por lo  
que para asentar el larguero se utilizó como base  
un suelo precedente, posiblemente el de la fase  
LQ/67/03 en virtud de la profundidad a la que apa-  
rece este nivel en la estratigrafía del pozo artesiano  
fallido. Asimismo, en su interior se recuperaron res-  
tos carbonizados de madera, además de una caliza  
y un canto de río en su margen sur cuya función era  
calzar el poste (fig. 6C, izquierda). De igual manera  
se documentó una caliza con la misma función en el  
hoyo B1-15024/B1-15025, este último rellenando la  
zanja de cimentación del muro B1-15019. Otros cor-  
tes para postes son B1-15028, B1-15004/B1-15005,  
B1-15014/B1-15015, que contaba con un reborde  
de escombro para calzar el tronco (fig. 6F), y por úl-  
timo B1-15008/B1-15009, que quedaba demarcado  
por un saliente de barro (fig. 6G).  
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Carlos sanz Mínguez, José Carlos Coria noguera y elvira rodríguez gutiérrez  
Fig. 5. Ortofoto (A) y plano (B) de la fase LQ/67/05 excavada en la campaña 2022.  
nes de postes, tal y como sucede en el yacimiento cel-  
tibérico de Las Eras, en Ciadueña (Soria) (Tabernero,  
Benito y Sanz, 2014: 68). Otra opción es que contaran  
con una segunda planta o altillos que requirieran pos-  
tes de gran calibre. Por último, hemos constatado un  
mayor volumen de materiales en la vertiente norte  
del derrumbe B1-15001, lo que podría indicar que la  
estancia B1-15000 se trate de una zona porticada o