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Carlos sanz Mínguez, José Carlos Coria noguera y elvira rodríguez gutiérrez
Desde el año 1979 la Universidad de Valladolid, pri-
en los que se revisan y analizan los contextos domés-
ticos y el material cerámico a ellos asociado (Coria,
2021; Coria, Badreshany y Sanz, 2022). Aunque el de
la zanja 1 se trata de un espacio relativamente limita-
do, de algo menos de quinientos metros cuadrados
de superficie, la excavación del nivel sertoriano, com-
binado con la fotografía aérea, nos ha permitido per-
cibir buena parte del entramado urbanístico de Pintia
y así acercarnos a la comprensión de su organización
interna. La estimación que se obtiene a partir de am-
bas documentaciones es un modelo de manzana rec-
tangular en el que dos hileras de casas adosadas unas
a otras se dan la espalda, apenas separadas por un
exiguo pasillo medianil, y se abren a calles diferentes
y paralelas (fig. 1B-C). Así, cabe señalar una densidad
de ocupación muy elevada que, al menos para esta
etapa, ofrece cierta variedad de superficies que po-
drían oscilar entre las tres estancias con valores próxi-
mos a los cuarenta metros cuadrados, frente a otras
más complejas, con numerosos departamentos y que
superarían los cien metros cuadrados. Quiérese decir
con ello, que no parecen detectarse espacios vacíos o
corrales o zonas sin ocupación dentro de estas man-
zanas, lo que resulta interesante a la hora de estable-
cer la superficie habitada y la relación de población
correspondiente (Sanz, 2023).
A partir de 2007, de un lado la intensificación de
los trabajos de excavación en la necrópolis de Las Rue-
das hasta 2010, y de otro la imposibilidad de preser-
var las estructuras de adobe y tierra de Las Quintanas
sin cubierta protectora, nos llevaron a clausurar esta
zona de excavación, no sin antes intentar proteger
con mallas geotextiles las estructuras exhumadas3. La
importancia de la estratigrafía aquí acumulada, con
seis niveles de destrucción violenta por incendio de
época vaccea, pudo ser verificada gracias a la excava-
ción de un pozo artesiano romano fallido, que cons-
tituyó una verdadera ventana abierta a la historia del
asentamiento urbano.
Tras quince años de abandono, el retorno al hábi-
tat de Las Quintanas ha sido fruto en gran medida del
azar y sus motivaciones combinan aspectos relacio-
nados con la política y, cómo no, también el interés
científico que el acceso al registro de lo cotidiano en
ámbito doméstico representa y asimismo las nuevas
posibilidades de datación que el paleomagnetismo
ofrece en la actualidad. En el terreno político, la pér-
dida de la mayoría absoluta en las elecciones munici-
pales de 2019 del partido hasta entonces gobernante
en la Diputación Provincial de Valladolid, determinó
que el nuevo partido emergente se constituyera en
llave de la gobernabilidad en esta institución; a resul-
tas de lo cual se habilitó un presupuesto, a través de
la Asociación Cultural Pintia, para poder cubrir con
una instalación de tipo invernadero la desatendida
zanja 1. No acaba aquí ese cúmulo de concatenacio-
nes: la excavación en los alfares de Tordehumos (Jus-
to et al., 2022), nos puso en contacto en 2021 con Ja-
mero a través del Departamento de Prehistoria y Ar-
queología, y a partir de 2001 desde el Centro de Estu-
dios Vacceos Federico Wattenberg (CEVFW), dirige y
promueve los trabajos de investigación, conservación
y divulgación de la Zona Arqueológica Pintia. Centra-
dos estos principalmente en el cementerio de Las
Ruedas, los mismos, no obstante, se compatibilizaron
con otros espacios como los alfares de Carralaceña, el
sistema defensivo de Los Hoyos o la propia ciudad de
Las Quintanas, lo que nos ha permitido tener una idea
cabal de la configuración del asentamiento y su evo-
lución en el tiempo en los tres horizontes culturales
documentados: vacceo, romano y visigodo.
Los trabajos en la zona del hábitat de Las Quinta-
nas se desarrollaron en sucesivas campañas de exca-
vación entre los años 1998 y 2006 y se centraron sobre
el trazado de una trinchera de 56 m de longitud por 8
de anchura, la denominada zanja 1, dividida en siete
sectores de 8 x 8 m identificados como A1, B1, C1, D1,
F1, E1, F1 y G1. Este proyecto1 planteaba, entre otros
objetivos, la excavación diferencial de todos los niveles
arqueológicos, de manera que se pudiera ofrecer una
visión escalonada de los 1200 años de historia conden-
sados en su estratigrafía en un golpe de vista. Para ello
se hacía necesario, habida cuenta la arquitectura de
barro que el yacimiento ofrece, la disposición de una
cubierta que preservara de los agentes atmosféricos a
los elementos constructivos que se fueran sacando a
la luz. Se solicitó por ello la colaboración de la Direc-
ción General de Patrimonio y Promoción Cultural de
la Junta de Castilla y León2, contestando a nuestro re-
querimiento que parecía «lógico y conveniente que la
protección de los restos arqueológicos in situ se pro-
yectase una vez finalizada la excavación…», lo que no
requiere comentario alguno en relación al objetivo
previsto. En cualquier caso, el proyecto iba más allá de
proporcionar una estratigrafía en escalones sucesivos
en Las Quintanas, proyectándose una serie de infraes-
tructuras como el cercado del recinto, la creación de
un centro de recepción para el visitante y áreas de ta-
ller, de réplicas, museográficas, pero también la cons-
titución del propio CEVFW, para que todo ello pudiera
contribuir al ejercicio digno de la profesión y, de cara
al público, ofrecer una visión integral de buena parte
del proceso arqueológico de recuperación patrimonial
(Sanz et al., 2003b).
Finalmente, pese a la intención inicial de dejar en
evidencia dicha estratigrafía escalonada en el marco
de la referida trinchera, optamos a partir de 2003
hasta 2006 por la excavación completa de la misma,
sin dejar testigos, rebajando por completo los niveles
visigodos y romanos, para alcanzar en toda la super-
ficie el vacceo correspondiente a la época sertoriana.
El análisis de la información obtenida en estas campa-
ñas ha visto la luz en forma de diversas publicaciones
(Sanz y Velasco, 2003; Sanz, Romero y Górriz, 2009;
Romero y Sanz, 2009), destacando recientes trabajos