PINTIA CAMPAÑA XXX
EL APROVECHAMIENTO

DE LA PIEDRA EN EL

MUNDO VACCEO

ALGUNAS REFLEXIONES EN TORNO

A LA ALFARERÍA VACCEA

VACCEARTE 10.
A EDICIÓN.
EXCISIÓN EN CLAROSCURO,

LUCES
Y SOMBRAS
VERTAVILLO: DE CIUDAD

VACCEA A VILLA MEDIEVAL.

PROPUESTAS ETIMOLÓGICAS
7613 VACCEA ANUARIO
análisis arqueométrico de un fragmento de cerámica vaccea pintada de Cauca
Los objetos cerámicos constituyen el
tipo de producción artesanal más a
fondo estudiado de la cultura mate-
rial de los vacceos, lo cual incluye tanto
a los recipientes que fabricaron –en sus
diferentes especialidades (anaranja-
das finas, grises de imitación argéntea,
negras con decoración bruñida, comu-
nes…)–, como al extenso repertorio de
productos que solemos etiquetar como
singulares: cajitas, pies votivos, sonaje-
ros, tintinnabula, ralladores, barcas, etc.
(Sacristán, 1986; Barrio Martín, 1988;
Sanz Mínguez, 1997, 1999; Sanz Mín-
guez y Carrascal, 2012; Sanz Mínguez,
Carrascal y Rodríguez, 2017 y 2018; Es-
cudero, 1999a, 1999b; Blanco García,
1993, 2001, 2010, 2018a). Sin embargo,
son muy escasos aún los estudios ar-
queométricos, de manera que con ca-
rácter monográfico sólo podemos refe-
rirnos al dado a conocer por Z. Escudero
(1999a), realizado con una muestra de
17 fragmentos de recipientes y una pella
de barro, procedentes de Pintia-Carrala-
ceña, Rauda, Tordehumos y Cauca. En
el mismo sólo se aplicaron las técnicas
de Lámina Delgada (LD) y Difracción de
Rayos X (DRX) porque el objetivo era de-
terminar la composición mineralógica de
las muestras así como las temperaturas
de cocción. A pesar de que varios de los
fragmentos de cerámica fina selecciona-
dos contaban con decoración pintada,
en aquella ocasión no se analizaron las
pinturas.
Es en este punto donde nace
nuestro interés por dar a conocer los re-
sultados de los análisis efectuados tanto
a la masa arcillosa como a las pinturas
de un fragmento de cerámica bicroma
procedente de Cauca que cabe fechar
de manera genérica en los siglos II-I a.
C., pues se trata de un hallazgo descon-
textualizado, y al que en alguna ocasión
anterior ya nos hemos referido (Blanco
García, 2018b). El fragmento, que perte-
nece al grupo de las cerámicas de mesa
finas anaranjadas, corresponde a la zona
inferior de un recipiente de cuerpo glo-
bular en el que se ha conservado el inicio
del fondo umbilicado. Fue hallado a me-
diados de los años ochenta del pasado
siglo en la escombrera municipal de Coca
(Segovia), entre los restos procedentes
del vaciado de un solar del casco antiguo
y junto a otros materiales igualmente
vacceos de la cronología indicada.
Los resultados
Sobre la superficie exterior del frag-
mento de cerámica de Cauca se aprecia
decoración pintada en tonos blanco y
rojo, destacándose la zona blanca por
su relativa homogeneidad y densidad,
que le da aspecto de ser una capa con-
sistente, a excepción de algunas discon-
tinuidades por suciedad o depósitos.
Mientras, la pintura roja, que parece
haber sido aplicada sobre la blanca, es
menos densa, presentando algunas pe-
queñas lagunas y variaciones del tono
quizá debidas a diferencias de carga en
el pincel con el que se aplicó. Por lo que
se refiere a la pasta cerámica, destaca
su apariencia compacta y su tonalidad
clara (color crema claro), que sólo es in-
terrumpida por la presencia de granos o
desgrasantes de color rojo.
Debido al interés del estudio de
la sección transversal de la cerámica y
la posibilidad de tomar muestra, se cor-
tó un pequeño trozo del fragmento de
cerámica (denominándose como mues-
tra SECYR 826) y se embutió en resina
epoxídica de modo que dicha sección
quedara expuesta en la superficie des-
tinada al estudio mediante MEB/EDX.
En las fotomicrografías de la muestra
embutida se observa en el contorno de
la misma unas bandas de tono más os-
curo que la zona interior, pero esta di-
ferencia no se debe a una composición
distinta de la pasta cerámica, sino a la
penetración de la resina epoxídica en la
muestra durante el secado de la misma,
dada la porosidad de la pasta. Asimismo,
las fotomicrografías de la sección trans-
versal muestran una matriz cerámica
ANÁLISIS
ARQUEOMÉTRICO DE
UN FRAGMENTO DE
CERÁMICA VACCEA
PINTADA DE CAUCA
7713VACCEA ANUARIO
análisis arqueométrico de un fragmento de cerámica vaccea pintada de Cauca
de tono rosáceo y una relativa hetero-
metría de grano: los fragmentos líticos y
minerales dispersos en la trama presen-
tan diferentes tamaños, desde aquellos
que son apreciables a simple vista (con
diámetros que llegan a las décimas de
milímetro) a otros que sólo son visibles
bajo el microscopio (diámetros de dece-
nas de micras). Y lo que sí se observa cla-
ramente es la capa de pintura blanca en
la parte superior de la sección: continua,
homogénea y de cierto espesor.
Antes de introducir la muestra en
el microscopio electrónico, con el fin de
facilitar la conducción de los electrones
durante el análisis, se metalizó con un re-
cubrimiento de oro de unas pocas micras
y con líneas de pintura de plata en los la-
terales de las pastillas de resina. El estu-
dio se llevó a cabo sobre cinco zonas de
la muestra, señaladas, como se indica en
una de las ilustraciones: las zonas 1, 2 y 3
son zonas del cuerpo cerámico, mientras
las zonas 4 y 5 se centran en el estudio
Página anterior: fotomicrografías de detalle de la muestra SECYR 826. Zonas de pintura blanca y roja. Parte superior: fotomicrografías de la sección
transversal de la muestra SECYR 826. Detalle de la matriz cerámica (izq.) y de la capa de pintura blanca (dcha.).
Las técnicas empleadas
Como es de rigor en estudios de este tipo, hemos de empezar di-
ciendo que para la realización de los análisis se han utilizado los
equipos disponibles en los laboratorios de Microscopía Electrónica
y Difracción de Rayos X del Servicio Interdepartamental de Investi-
gación (SIdI) de la Universidad Autónoma de Madrid, así como los
medios del SECYR (Servicio de Conservación, Restauración y Estudios
Científicos del Patrimonio Arqueológico, de la referida Universidad),
donde al fragmento se le asignó el código identificativo SECYR 826.
Dos han sido las técnicas utilizadas: Microscopía Electróni-
ca de Barrido con análisis por Energía Dispersiva de Rayos X (MEB/
EDX1) y Difracción de Rayos X Policristal (DRX-P). La primera de
ellas (MEB) nos proporciona una serie de análisis que nos permite
caracterizar morfológicamente la superficie de muestras sólidas
y la composición de los elementos presentes en la zona analiza-
da. Este tipo de microscopía nos ofrece imágenes de la superficie
de la muestra a través de la interacción de un haz de electrones
focalizados en dicha superficie. Esta interacción da lugar a diferen-
tes respuestas (señales) por la interacción del haz de electrones
sobre la muestra. En este caso hemos utilizado dos tipos de seña-
les: los electrones retrodispersados y la energía emitida; esta se
encuentra dentro del rango de los rayos X, lo que nos permite el
análisis químico de los elementes presentes en la zona de análisis.
Los electrones retrodispersados (Backscattered electrons,
BSE) son los electrones elásticamente reflejados por los átomos de
la muestra debido a la interacción del haz incidente. Estos generan
una imagen en una escala de grises donde los diferentes tonos es-
tán determinados por el número atómico de los elementos en la
muestra. Los elementos con un número atómico alto tienen más
electrones para movilizar, lo que hace que puedan emitir más ra-
diación, dando lugar a zonas más claras, que elementos de número
atómico bajo, que tienen menos electrones, emitirán menos y da-
rán lugar a zonas más oscuras. Se conoce como mapa de composi-
ción y es lo que nos permite ver y poder analizar las superficies de
las muestras. Cuando un haz de electrones incide sobre la superficie
de una muestra haciendo que electrones internos del material sal-
gan dispersados, esto lo que origina es que electrones de un orbital
superior pasen a ocupar esa vacante emitiendo energía; esta se en-
cuentra dentro del rango de los rayos X, que son característicos de
cada elemento, como sus huellas dactilares, y es lo que nos permite
realizar el análisis químico elemental de las muestras. Esto es lo que
se conoce como espectroscopia de energía dispersiva de rayos X.
Esta técnica nos proporcional la identificación de los ele-
mentos presentes en la zona analizada y un análisis semicuantita-
tivo de la proporción de los elementos identificados. Trabajando
a una diferencia de potencial de 20KV, la penetración del haz de
electrones es entre 1-5 micras, en función de la densidad del ma-
terial. Se trabaja a ese potencial porque nos permite excitar, y por
ello poder identificar, prácticamente todos los elementos del siste-
ma periódico. Para realizar estos análisis se ha empleado el equipo
disponible en el Laboratorio de Microscopía de Barrido y Análisis
por Energía Dispersiva de Rayos X del SIdI: un microscopio electró-
nico de barrido S-3000 N con resolución de 3nm a 25 KV y tensión
variable en el rango 0,3-30 kV que permite realizar medidas en alto
o bajo vacío (en este caso se han efectuado todas en alto vacío con
una presión de unos 10-5 mbar), que se encuentra acoplado a un
analizador de EDX de Oxford Instruments, modelo INCAx-sight, así
como un difractómetro X’Pert PRO θ/θ de Panalytical con radiación
Kα del cobre, con óptica de haz paralelo y detector de xenón.
La segunda de las técnicas utilizadas es la Difracción de Ra-
yos X Policristal (DRXP). Es una técnica de caracterización estructu-
ral y/o composicional para materiales que presentan cierto grado
de cristalinidad, en otras palabras, aquellos en los que los átomos o
moléculas están dispuestos de una manera regular periódica. Per-
mite así identificar las fases cristalinas presentes en muestras sóli-
das de naturaleza cristalina y abordar el estudio de ciertos paráme-
tros cristalográficos. Esta técnica está basada en las interferencias
constructivas cuando un haz de rayos X incide sobre una muestra
con una longitud de onda del orden de las distancias interatómicas
del sólido que se quiere estudiar. Esta técnica, además, posibilita
dos tipos de ensayos: el barrido theta/2theta y el ensayo de inci-
dencia rasante. El primero de ellos puede realizarse sobre mues-
tras en polvo (tamaño óptimo entre 5 y 20 micras) o muestras de
pequeño tamaño y superficie plana, y nos ofrece un análisis com-
posicional de todo el volumen analizado. El segundo, en cambio, se
realiza sobre superficies planas de muestras de mayor tamaño y lo
que aporta es la composición de las capas superficiales de la mues-
tra. La profundidad de éste último (varias micras) puede ajustarse
variando el ángulo de incidencia hasta cierto límite.
Ambos tipos de ensayo dan como resultado un difrac-
tograma (el gráfico que representa la intensidad difractada en
función del ángulo de dispersión) que con el apoyo de las bases
de datos cristalográficas nos permite la identificación de los com-
puestos cristalinos presentes en las muestras. Precisamente en
este caso, para evitar la toma de muestra se optó por el ensayo
de incidencia rasante sobre diferentes puntos de la superficie
del fragmento, utilizándose el equipamiento del Laboratorio de
Difracción de Rayos X Policristal del SIdI: un difractómetro X´Pert
PRO de Panalytical, con geometría θ/θ, que posee un conjunto de
óptica y detección de haz difractado para haz paralelo, con dos co-
limadores y plataforma portamuestras multipropósito, MPSS, con
monocromador secundario de cristal plano y detector de xenón.
En la siguiente tabla se muestran los parámetros de los
análisis de difracción de rayos X policristal:
Finalmente, para la identificación de las fases cristalinas
se han utilizado la base de datos libre online American Mineralo-
gist Crystal Structure Database (Downs, 2006).
Muestra Tipo de
ensayo
Rango
angular
(2θi-2θf)
Incremento
angular (Δ2θ)
Intervalo de
tiempo por
cada incre-
mento (t)
Ángulo de
incidencia
SECYR
826_zona blanca
Incidencia
rasante 5°-80° 0,04º 2 s 0,7º
SECYR
826_zona roja
Incidencia
rasante 5°-80° 0,04º 2 s 0,7º
7813 VACCEA ANUARIO
de la capa de pintura blanca, que es la
que suscitaba los mayores interrogantes.
En primer lugar, las imágenes de
electrones retrodispersados de zonas
del cuerpo cerámico corroboran la am-
plia distribución de tamaños de grano
(aproximadamente entre 10-300 μm),
exhibiendo estos tanto formas redon-
deadas como angulosas. La matriz ce-
rámica es, en general, compacta y poco
porosa, si bien presenta en ciertas zonas
alveolos o cavidades que llegan a alcan-
zar las décimas de milímetro y que pare-
cen, en algunos casos, ser causados por
el desprendimiento de un grano.
Por otra parte, las imágenes de
mayor aumento (X150, X750 y X1000)
evidencian una cierta vitrificación de
las arcillas –los bordes de los minerales
arcillosos o filosilicatos se suavizan y se
agregan unos a otros y, como conse-
cuencia de ello, en la imagen aparecen
zonas más homogéneas–, aunque esa
vitrificación no es total, ya que todavía
se observan zonas de arcillas aún lami-
nares que se curvan para adaptarse a la
forma de los desgrasantes. Esta microes-
tructura podría indicar una temperatura
de cocción media, entre los 700-900ºC
(Cultrone et al., 2001).
Los análisis por energía disper-
siva de rayos X (EDX) llevados a cabo
sobre tres zonas de la matriz cerámica
de la muestra, cuyos resultados en % en
peso se exponen en la tabla 1, revelan
una composición típica de materiales ar-
cillosos, siendo el óxido de silicio el com-
ponente mayoritario (SiO2~65%), segui-
do por el óxido de aluminio (Al2
O3~25%).
Además, entre los valores destaca el bajo
contenido calcáreo (CaO~0,3%) y el con-
tenido medio en hierro (Fe2
O3~6,3%).
También se determina la presencia de
potasio (K2O~2,4%) y pequeñas cantida-
des de titanio (TiO2~0,8%) y magnesio
(MgO~0,3%). De este modo, parece ser
que se empleó arcilla no calcárea y con
contenido medio en hierro para la ela-
boración de la cerámica.
Los electrones retrodispersados
de tres zonas del cuerpo cerámico nos
ha permitido obtener la tabla 1.
A continuación, los análisis EDX
realizados sobre granulos individua-
les han hecho posible verificar el gran
contenido de granos de cuarzo como
desgrasantes (análisis 826_4, 826_6,
826_11 y 826_13), que explica en parte
el alto contenido en Si obtenido en los
análisis previos de las pastas. Se detecta
la presencia de minerales de posible na-
turaleza micácea (análisis 826_12) y se
determina el importante contenido en
óxidos del hierro de los granulos rojos
antes mencionados. Se identifican tanto
granos cuya composición es mayoritaria-
mente óxido de hierro (análisis 826_8),
como granos donde el óxido de hierro
está asociado a aluminosilicatos (análisis
826_7, 826_9 y 826_10). Estos últimos
además son responsables, al menos en
parte, del color rosáceo de la pasta cerá-
mica (Molera et al., 1998:189). Los resul-
tados de los análisis de los desgrasantes
efectuados en el cuerpo de la cerámica
(Zonas 3A y 3B) se muestran en la tabla
2. Y los de la Zona 3B, en la tabla 3.
Finalmente, se ha estudiado la
zona superior de la sección transversal
para analizar la capa de pintura blanca,
y lo primero que se observa es su homo-
geneidad, de un grosor de unas 50-60
micras, formado por materiales de gra-
nulometría menor a la de los materiales
que componen la pasta cerámica. Estas
características permiten apreciar una
clara interfase entre la pintura y la pas-
ta cerámica, aunque la primera parece
bien adherida a la segunda. Ante ello,
resulta difícil discernir entre una aplica-
ción pre o postcocción de la pintura. Si
bien, en la tecnología cerámica vaccea,
al igual que en la celtibérica, la norma
generalizada es la aplicación precocción
y, en segundo lugar, si se pasa la yema
humedecida de un dedo sobre la pintu-
ra, en ella no queda ni siquiera polvo de
la misma, no la mancha, como es habi-
tual, por ejemplo, al hacer esto mismo
sobre pinturas postcocción en los vasos
a mano de la primera Edad del Hierro.
Por otro lado, los análisis EDX
señalan una menor presencia de hierro
y aluminio en la capa de pintura con
respecto al cuerpo cerámico. Al mismo
tiempo, el silicio aumenta ligeramente
en la pintura, mientras el resto de ele-
mentos aparecen en proporciones simi-
lares en ambas zonas (capa de pintura
y cuerpo cerámico). De este modo, los
datos parecen apuntar que para obte-
ner el pigmento blanco se ha empleado
Zona análisis (% en peso) MgO Al203 SiO2 K2O CaO TiO2 Fe2O3
1 826_1 0,86 24,87 65,13 2,50 - 0,90 5,74
2 826_2 - 24,87 65,12 2,51 0,83 0,81 5,86
3 826_3 - 25,23 64,75 2,26 - 0,56 7,20
Valor me-
dio
0,3 25,0 65,0 2,4 0,3 0,8 6,3
Zona análisis (% en peso) MgO Al203 SiO2 K2O CaO TiO2 Fe2O3
3A
826_4 - 2,15 97,19 - - - 0,66
826_5 1,12 33,79 55,85 3,54 1,02 0,43 4,26
826_6 - 0,63 99,37 - - - -
826_7 - 13,68 16,65 1,08 0,89 0,76 66,94
Zona análisis (% en peso) MgO Al203 SiO2 K2O CaO TiO2 Fe2O3
3 B
826_8 - - 0,93 - 0,69 - 98,38
826_9 - 16,45 28,78 1,28 1,10 0,66 51,73
826_10 - 9,19 48,42 0,61 - 0,82 40,97
826_11 - - 99,26 - - - 0,74
826_12 1,24 33,93 57,22 3,26 0,45 - 3,90
826_13 - - 100,00 - - - -
Zona análisis (% en peso) MgO Al203 SiO2 K2O CaO TiO2 Fe2O3
4
826_14 - 24,14 67,54 2,85 - 2,80 2,68
826_15 0,78 19,51 75,63 2,06 0,71 - 1,31
826_16 - 27,34 64,02 2,31 0,67 0,81 4,85
826_17 - - 100,00 - - - -
826_18 - 20,00 33,20 0,74 0,51 1,00 44,55
Tabla 1
Tabla 2
Tabla 3
Tabla 4
Fotomicrografías de la sección transversal de
la muestra SECYR 826 en la que se señalan las
zonas estudiadas mediante MEB/EDX.
análisis arqueométrico de un fragmento de cerámica vaccea pintada de Cauca
7913VACCEA ANUARIO
una arcilla blanca mezclada con cuarzo
molido. Es de suponer, pues los análi-
sis efectuados no han indicado nada en
este aspecto, que la pasta blanca se di-
solviera en agua para poder aplicarla al
recipiente cerámico.
El análisis de la pintura blanca en
la Zona 4 ha dado los valores de la tabla 4.
Si pasamos ahora a los ensayos
de difracción de rayos X por incidencia
rasante, que no son destructivos, el haz
de rayos X penetra en las muestra del or-
den de muy pocas micras en función del
material y del ángulo de incidencia, de-
pendiendo del material. Por tanto, ofre-
cen información sobre las fases cristali-
nas que componen los pigmentos de las
capas de pintura y las que están presen-
tes en las capas más externas de la pasta
cerámica. Como uno de los objetivos del
estudio es la identificación de los mine-
rales que componen las policromías, se
han seleccionado dos zonas de análisis:
una en la zona blanca y otra en la roja. En
las dos zonas se identifican los mismos
minerales. Así, la señal más intensa en
ambas es la del cuarzo (α-SiO2
), presente
en la pasta cerámica (como mostraban
los análisis por MEB-EDX), pero también
en las capas de pintura, posiblemente
como carga (Hradil et al., 2003). Y apa-
recen señales bastante menos intensas
Imágenes de electrones retrodispersados de la
zona de estudio 2, con aumento X45 (arriba, izq.)
y de la zona de estudio 3, con aumentos X150
(arriba, dcha.), X750 (abajo, izq.) y X1000 (abajo,
dcha.)
Identificación de desgrasantes. Arriba, imagen de electrones retrodispersados de la zona 3A (izq.) en
la que se indica los puntos de análisis EDX y espectros de tres de los análisis. Abajo, fotomicrografía
(izq.) e imagen de electrones retrodispersados (dcha.) de la zona 3B en las que se señalan los puntos de
análisis EDX.
Estudio de la capa de pintura blanca. Izquierda,
imagen de electrones retrodispersados y
fotomicrografía de la zona 4, donde una línea
discontinua roja señala la interfase entre la pasta
cerámica y la capa de pintura. Derecha, imagen
de electrones retrodispersados de la misma zona
en la que se indican las áreas analizadas por EDX.
Arriba, fotomicrografía de la muestra SECYR 826 donde se indican las dos zonas analizadas por DRX-P
mediante ensayo de incidencia rasante. Abajo, comparación de los difractogramas de las zonas blanca
y roja, con las fases cristalinas identificadas: Q=cuarzo, M=mica tipo moscovita, H=hematita y C=calcita.
En 2θ (grados)
análisis arqueométrico de un fragmento de cerámica vaccea pintada de Cauca
8013 VACCEA ANUARIO
de mica tipo moscovita (KAl2(AlSi3
O10
)
(OH)2), hematita (Fe2
O3) y calcita (CaCO3).
Llevando a cabo una búsqueda de fases
cristalinas con la base de datos PDF-4 de
la ICDD sobre la zona blanca, incorpora
entre las señales de baja intensidad la
halita magnésica, superponiéndose con
la posición 2theta de 30,98º y la anatasa
con la señal de 2theta 25,33º. Aparece
una fase cristalina que indica como Bio-
tita-2M1, cuya fórmula es la siguiente:
K0,78Na0,22Mg1,63Fe0,85Ti0,33Al1,-
35Si2,84 O11 (OH) que se superpone con
muchos de los picos que también se su-
perponen con la moscovita. No sé si esta
información es relevante.
Comparando ambos difractogra-
mas, se aprecia cómo las líneas princi-
pales del cuarzo son más intensas en
el caso de la zona blanca que la roja,
lo que vendría a confirmar la presen-
cia antes apuntada del cuarzo molido
en la capa de pintura blanca, o al me-
nos en mayor proporción en ésta que
en la pintura roja. Asimismo las señales
de mica tipo moscovita (conocida co-
múnmente como mica blanca) y calcita
también aparecen más definidas en la
zona blanca, lo que es coherente con
la coloración y con la teoría del uso de
una arcilla blanca. Aunque es cierto que
el análisis no ha detectado la presencia
de un mineral tipo caolinita, un mineral
común de arcilla blanca de composición
Al2Si2
O5
(OH)4 que hubiera sido más de-
terminante y preciso a la hora de identi-
ficar el pigmento empleado.
Finalmente, aunque las bandas
de hematita no son más intensas en la
zona roja, la no detección de otro tipo
de minerales (como el cinabrio: HgS) y
la presencia de minerales tipo micáceo
sugieren el empleo de un ocre natural
o una arcilla roja, más o menos rica en
óxidos del hierro.
Conclusiones
Los análisis llevados a cabo sobre el
fragmento cerámico objeto de estudio
mediante microscopia electrónica de
barrido y difracción de rayos X-poli-
cristal indican el uso de una arcilla no
calcárea (CaO~0,3% en peso) con un
contenido medio en hierro (Fe2
O 3~6,3%
en peso), en la que aparece, además,
potasio y pequeñas cantidades de mag-
nesio y titanio. En relación a los granos
o desgrasantes, el estudio muestra la
heterometría de grano: el rango de dis-
tribución de tamaños va desde las déci-
mas de micra a las centenas de micra.
Entre ellos se identifican principalmen-
te granos redondeados y angulosos de
cuarzo (principal desgrasante) y abun-
dantes gránulos ricos en óxidos de hie-
rro, de tonalidades rojizas o marrones,
que explicarían, al menos en parte, la
tonalidad rosácea que ha adquirido la
pasta cerámica.
Respecto a la microestructura de
la matriz cerámica, las imágenes obteni-
das mediante microscopía óptica y MEB
muestran una baja porosidad –a excep-
ción de algunas zonas con poros que lle-
gan alcanzar las décimas de milímetro–,
así como una incipiente vitrificación
de las arcillas. Esto es indicativo de una
temperatura de cocción media, entre los
700 y 900ºC, aunque seguramente más
cercana a los 900 que a los 700, como su-
gieren los análisis arriba referidos de Z.
Escudero (1999a), lo cual se traduce ma-
croscópicamente en el aspecto consis-
tente y compacto que presenta la pasta.
Por lo que a las pinturas se refiere,
el examen muestra una capa de pintura
blanca uniforme y relativamente gruesa
―con un grosor entre 50-60μm―, de
granulometría menor a la del cuerpo ce-
rámico, cuya aplicación antes o después
de la cocción debe ser confirmada con el
análisis de otros fragmentos con pintura
blanca. En cuanto a la composición de
esta pintura, los análisis apuntan el em-
pleo de una arcilla blanca mezclada con
cuarzo molido. Y con relación a la pintura
roja, se aplicó sobre la capa blanca y los
resultados obtenidos sugieren el uso de
arcilla cromáticamente distinta, roja, si
bien no descartamos que en la composi-
ción también se utilizara óxido de hierro.
Nota
1 En ocasiones esta técnica viene referenciada
como SEM/EDX, en inglés: Scanning Electron Mi-
croscopy with Energy Dispersive X-ray spectroscopy.
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Inmaculada Donate
Noemí González
Esperanza Salvador
Juan Serrano
Juan Francisco Blanco
SECYR, SIdI y Dpto. de Prehistoria
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Universidad Autónoma de Madrid
análisis arqueométrico de un fragmento de cerámica vaccea pintada de Cauca