www.pintiavaccea.es5 € PINTIA CAMPAÑA XXVI GRAVURAS DEL CÔA Idade do Ferro TARIEGO DE CERRATO CIU dade S V a CC ea S ORFEBRERÍA VACCEA ERAS DEL BOSQUE e N e L MUS eo de G ra N ada
13 9 VACCEA ANUARIO Tareco un oppidum vacceo a orillas del Pisuerga corresponden con áreas funcionales ex-tr amuros del núcleo urbano principal. En est e sentido , cabe señalar el Camino de La Teje ra, áre a situada in-media tamente al sur del casc o urbano, a unos seiscie ntos metr os del cauce del Pisuerg a. Est á localiz ada junt o al camino que conduce a la tejer a nuev a, en una zona de liger o alto zano que enlaza con la primer a línea de páramo. La conce ntra-ción de mat erial se localiz a en un ceni -zal de unas 2,16 ha, donde se obser van abundant es cer ámicas vacceas junt o a esc orias y fauna animal. En el Inv entario Arque ológico Pro vincial est á consider a-do como un vert edero del yacimien to principal. La ex tracción de áridos en la zona conocida como Las Cant eras del Re y, situada en Pár amo Castr o, dejó al descubierto varios cenizales con abun-dant e mat erial cerámic o realiz ado a mano, algunos vasos torneados y el ex tremo de un braz alete, así como una fíbula, ambos realiz ados en bronce. Tr as la ex cavación de Cristina Lión en 1988, se int erpretó como una escombr era del poblado principal. Su ex tensión se ha estimado en unas 12 ha, con cinco zo -nas de concen tración, todas ellas en el ex tremo nordes te y centr al del páramo , y del mismo modo que el ant erior, el yacimien to se consider a otro vert edero del principal. No obs tante, dada la ex-t ensión del mismo y la can tidad de ma-t erial encon trado, bien pudiera tra tarse Panorámicas de Tariego de Cerrato. (Supra: UNO:VEINTE, Normas Urbanís ticas de T ariego de Cerr ato; infra: Ignacio Galleg o de Lerma)
14 9 VACCEA ANUARIO Tareco un oppidum vacceo a orillas del Pisuerga de un área funcional a modo de barrio artesanal (alfar ero o met alúrgico), que pudo est ablecerse allí a comienz os del asent amiento vacceo , y de una escom -brera c ontigua. Otra de las áreas funcionales es conocida con el nombre de Collan tes. Se sitúa en la marg en izquier da del río Pisuerg a, a unos 120 m de su cauce, sobre su última terr aza y a 1,6 km del casc o urbano. Allí se encon traron cerá -micas a torno de producción vaccea y res tos cons tructivos de cronología pos-terior .Por último , a escasos metr os de la marg en derecha del río Pisuer ga, a unos 500 m del casc o urbano, dest aca-mos la conocida como necrópolis de La Vega , vinculada administr ativamente a Ve nta de Baños en la actualidad. Su descubrimient o tuvo lugar en los años 1974 y 1975. Los hallazg os muestr an una necrópolis de incineración que cons taba de una vein tena de tumbas, con sus corr espondientes urnas funera -rias, cerámic a y diver sos ajuares, y una cronología apro ximada que discurre en-tr e el siglo I a.C. y el siglo I d.C. De la disposición y localiz ación ex acta de las tumbas, lament ablemente, no queda en la actualidad ningún t estimonio. Historia de la investigación El conjun to arqueológic o de Ta -riego de Cerra to go za de un int erés cien-tífic o y cultural indiscutible, re sultado, en gran medida, de la can tidad y calidad de la riquez a hist órica y patrimonial que at esora en sus entr añas. Más de una decena de yacimien tos que discurr en entr e el Calcolític o y la Edad Media, así como un buen número de int ervencio-nes arqueológic as, son tes tigos de est a circuns tancia. Desde mediados del siglo pasado, incluso ant es, est e hecho no pasaba desapercibido en la villa. Así, R. Na varro García (1930) daba a cono-cer el yacimien to y señaba la exis tencia de res tos romanos, monedas y cerámi -cas de diver so tipo. Entr e 1953 y 1956 los con tinuos corrimien tos de tierras y derrumbes, después de días de int ensa lluvia, y las múltiples obras que se rea-liz aban en el municipio, fueron dejando en evidencia nuev os mat eriales vacceos y romanos entr emezclados (cerámic os, óseos y met álicos y, entr e est os últimos, abundant es monedas). La vieja ciudad vaccea, escon-dida bajo el actual núcleo urbano de la villa tar equense, ha sido objet o, desde el siglo pasado, de varias int ervencio-nes arqu eológicas. En 1956, tuvo lu-gar la primera de ellas apro vechando la apertura de una de las zanjas para una acome tida de agua de riego; la zanja, de unos 400 m de longitud, 2 m de pro -fundidad y 1,40 m de anchur a, discurría desde el río hast a cerc a del cemen terio, en dirección trans versal a la carr etera. Federic o Wa ttenberg tuvo ocasión de ver cómo se recuper aron varios obje-tos cerámicos casi comple tos y otros mat eriales en peor est ado de conser-v ación (Castr o y Blanco , 1975). Tr as la ex cavación y post erior estudio de los mat eriales (la may oría de ellos halla-dos pró ximos al río, al noroes te de la zanja), el propio Wa ttenberg (1956) pu-blicó un trabajo en el que daba cuent a de «la exis tencia de un poblado vacceo al nor oeste del casc o urbano, con dos niveles difer enciados por capas respec-tiv as de cenizas, y edificacion es con paramen tos de adobes y sepulturas in-fan tiles en su int erior, así como una ne-cr ópolis r omana en el sect or sur oeste».Años después, parte de los ma-t eriales rec ogidos en est a ex cavación, así como de otros pro venientes de los yacimien tos de El Soto de Medinilla y Simancas, en la pro vincia de Valladolid, sirvier on a Eloisa Wa ttenberg para reali -zar un estudio tipológico de la cerámic a vaccea fina anaranjada realiz ada a tor-no (W attenberg Gar cía, 1978). En 1972, en la loma del cerro , cerc a ya de la llanura y a poca dist an-cia al est e de la primera zanja, se abrió una ca ta cuadrangular de 6 m de lado y 2,5 metr os de profundidad, para al-ber gar un depósito de agua. En el cor-t e estr atigráfico result ante aparecier on cuatr o niveles arqueológic os distin tos, result ando aquél incomple to ya que la profundidad dada al foso no alcanz aba la tierra virg en y el nivel más profundo quedó en parte sin descubrir. En dicha ex cavación, Castr o y Blanco (1975) ex-humar on mat eriales cerámic os vacceos y romanos en div erso est ado de conser-v ación, y rec ogieron también noticias orales de hallazg os junt o a la orilla del río y a lo lar go del c asco urbano.Un año después, Valen tina Ca-lleja realiz ó una ex cavación en la plaza de El Rollo , en la parte alta del casc o urbano de Tarieg o. Se llev ó a cabo una primera ca ta de 3 X 2 m, ex cavada en alzadas sucesivas de 15 a 20 cm, y otras tres post eriores, anex as a la primera, donde se verific ó la exis tencia de unas sólidas cons trucciones de origen medie-v al. En la estr atigrafía se pudieron loca -lizar cuatr o niveles de ocupación, desde el niv el mediev al al vacceo , con ausen-cia de hallazg os romanos. Además de la cerámic a, se encon traron otros ma-t eriales entr e los que hay que dest acar la abundancia de maderas y palos que-mados, junt o con adobes y tierra igual-ment e quemada, pequeñas cuent as de collar en vidrio, una fíbula esquemátic a de bronce y algún objet o de hueso bien trabajado (Calleja, 1976).Decenios más tar de, en 2010, con motivo del cambio de uso de suelo en la zona surocciden tal del municipio, se ex cavaron seis ca tas en las parcelas 5.350, 5.351 y 5.352 del polígono 12 de la localidad tar equense. Se regis -traron res tos arqueológic os a partir de Fotografía aérea de Tarieg o de Cerra to (Institut o Geográ fico Nacional), sobre la que se sitúan las distin tas zonas del yacimien to vacceo-r omano: 1. Hábital principal. 2. La Tejer a. 3. Pár amo Castr o. 4. Collant es. 5. Necrópolis de La V ega.
15 9 VACCEA ANUARIO Tareco un oppidum vacceo a orillas del Pisuerga 1,10/1,30 cm de profundidad, entr e los que dest acan cer ámicas vacceas, am-pliando , de es ta manera, la ex tensión del núcleo urbano principal del oppidum vacceo hacia esa orien tación (Herr anz y Cre spo, 2010, cit ado por Balado , 2011). Ya en 2011, como paso pre vio a la redacción de la Normativ a Urbanístic a de Tarieg o de Cerra to, se realiz aron una vein tena de sondeos arqueológic os pe-rime trales al municipio para una posible ampliación de la z ona de prot ección. En muchos