PINTIA-CAMPAÑAXIX LOSVETTONES CAUCA GONZALORUIZZAPATERO PREMIOSVACCEA JOYASDEBARRO DistribucióngratuitaparacolaboradoresdelProyectoPintia 1€ www.pintiavaccea.es
2 35 E n mayo de 1999la Conse-jera de Educación y Culturade la Junta de Castilla yLeón, Dña. Josefa Fernández Arufe,acompañada del Presidente de la Dipu-tación de Valladolid D. Ramiro Ruiz Me-drano y del Alcalde de Peñafiel D. FélixÁngel Martín Díez, inauguraba en laPlaza del Coso de Peñafiel, el Aula de Ar-queología de Pintia, con la alegría deunos y la desazón de otros. DiputaciónProvincial de Valladolid, Junta de Casti-lla y León y Ayuntamiento de Peñafiel, seponían de acuerdo para llevar a términoesta iniciativa: la una ponía el inmueble,cuya cesión de uso se comprometía adiez años, la otra proveía de los medioseconómicos para el montaje de la expo-sicióny, finalmente,el otro se compro-metía a gestionar el nuevo recursomuseográfico.Desde entonces el número de vi-sitas,establecido en cuatro mil para elaño de su inauguración, no hizo sinobajar cada vez más con un pequeñorepunte en los años 2002 y 2003,hasta caer en picado el año2008conmenos de mil visitantes.Consecuente-mente el horario de visitas, muy amplioen su inicio de martes a domingo,entre las 10 y las 14 horas y las 17,30 ylas 20 horas, contabilizando un total de39 horas de apertura semanales, sefue restringiendo hasta el actualsolosábados, domingos y festivos de 10,30 a11,30 y de 16,30 a 17,30, es decir,4horas semanales. Y ello pese a las me-joras introducidaspaulatinamente queincluyeron la producción de un audiovi-sual o la incorporación de los contenidosreferidos al barrio artesanal de Carrala-ceña, de la malograda Aula de Arqueo-logía de Pesquera de Duero que logródividir en dos al pueblo, con referéndumincluido que ganó la propuesta Anti-aula.Dicha evolución se entiendemejor si a las cifras señaladas contrapo-nemos las del Museo Provincial del Vino,ubicado en el castillo de Peñafiel,queatrae con regularidad desde su inaugu-ración unas cien mil visitas al año; encualquier caso, dado el atractivo especí-fico de la fortaleza, y la intensa publici-dad aplicada a este recurso turísticodesde la Diputación Provincial, la consi-deración de otros parámetros tal vez re-sulte mucho más expresiva y menossesgada, en relación a la falta de interésque despierta el Aula de Arqueología.Sirva al respecto la consideración de quela Oficina de Turismo de Peñafiel,mien-tras estuvo ubicada en la Plaza del Coso,recibió unas treinta mil visitas al añoyque encontrándose ésta frente al Aulade Arqueología, apenas a cincuenta me-tros de distancia, sin embargo en elmejor de los casos solo un 10 por cientode los que pasaron por esta Oficina re-calaron en el Aula de Pintia.No obstante, no nos detendre-mos en las cuestiones internas de ges-tión, de las que desconocemos todo,porque el debate que queremos plan-tear a través de estas líneas es otro, engran medida el que hace diez años sepasó por alto y responde a una serie depreguntas básicas o radicales: ¿cumpleel Aula de Arqueología de Pintia con lafunción de acercar el yacimiento de Pin-tiaal público o, bien al contrario generaconfusión?, ¿los contenidos de este Aulason los adecuados y están vigentes o de-bería procederse a su actualización ymejora a partir de los datos más recien-tes obtenidos precisamente en estos úl-timos diez años? Y preguntas máspreocupantes aún: ¿pese al evidente fra-caso, se pretende perpetuar el modelosine die? Si se modifica en algún mo-mento, ¿se encomendará a empresas oequipos ajenos al que lleva treinta añostrabajando en este yacimiento, como sehiciera en su momento? Y alguna otramás de enjundia: ¿existe una política es-pecífica para dar a conocer a los vacceoscomo referencia histórica básica e insos-layable del pasado de Castilla y León?Muchas preguntas y otras más, política-mente incorrectas, que preferimos noformulary que intentaremos abordarconjuntamente en las líneas siguientes.En primer lugar, a la pregunta desi el Aula de Arqueología cumple la fun-ción para la cual fue creada, la respuesta Cuiuvis hominis est errare; nullius, nisi insipientis, in errare perseverate (Cicerón, Filipicas12, 2, 5) El Aula de Arqueología de Pintia 06 en la Plaza del Coso de Peñafiel a diez años vista
2 37 es un rotundo no, por contenidos, ubi-cación y producción de mensajes confu-sos.Los contenidos es un problemadel que el Aula se resiente desde su inau-guración, pero particularmente hoy, condiez años de progresión en el conoci-miento del lugar,merced a los trabajosdesarrollados desde el Centro de Estu-dios Vacceos “Federico Wattenberg” dela Universidad de Valladolid.Como botón de muestra de cier-tas incorrecciones graves,seleccionamosalgunos párrafos que hanacompañado alos trípticos publicitarios del Aula: “A ori-llas del Duero, cuatro siglos antes del ca-lendario cristiano, llegaron del norte de Europa los primeros vecinos de la Ribera:los Vacceos”, “una cultura que se con-formó bajo el signo de la guerra, hacia la segunda fase de la invasión celta ... co-nocedores de la rueda y de sus aplica-ciones, hábiles alfareros, comerciantes,prácticos urbanistas y con alfabeto pro -pio , los vacceos, los antiguos ciudadanosde la Ribera nos devuelven imágenes deun pasado a medio camino entre lo realy lo imaginario, entre lo posible y lo mí-tico, en definitiva entre el hecho históricoy tu imaginación”(los subrayados sonnuestros y aluden a esas incorreccionesde contenido graves que no desmenuza-remos). Asimismo ciertas reconstruccio-nes de escudos ocaetraeodisposiciones de puñales con sus taha-líes,reflejadas en multitud de panelesdel Aula,distan mucho de la realidadconstatada arqueológicamente. Inco-rrecciones que para el profano pasarándesapercibidas, pero que representanuna falta de rigor que en absoluto es in-compatible con la pretensión de un dis-curso cercano, divertido y ameno quepropugnan este tipo de centros de in-terpretación. La ubicación fue desafortunada.Sería de desear que ahora que se con-cluyen los diez años del compromiso decesión del inmueble por parte de la Di-putación Provincial, se buscara un nuevoemplazamiento. ¿Dónde? En Padilla deDuero, sin ninguna duda, localidad que,a efectos administrativos no deja de serun barrio de Peñafiel carente inclusode pedanía, y que no entendió jamáscómo si el yacimiento estaba en su tér-mino municipal el Aula se llevaba a laPlaza del Coso. Además, es necesariodestacar cómo en estos últimos años laZona Arqueológica se ha dotado de unaserie de infraestructuras y lugares visita-bles Centro de Estudios Vacceos,Museo de las Escuelas Nuevas, Área deréplicas en la ciudad de Las Quintanas ola necrópolis de Las Ruedasque per-miten un recorrido atractivo para el visi-tante y un contacto directo con losinvestigadores del enclave, por lo quepoder contar con los recursos modifi-cados y actualizadosque incluye elAula a pie de yacimiento representaríaun avance importante en la difusión delos valores patrimoniales que la Zona Ar-queológica encierra.Por último, la confusión que haproporcionado esa ubicación es muy no-table, desde diferentes perspectivas. Porun lado, y esto nos parece grave y noinocente, la transmisión de la idea deque lo visitable era el Aula y no el yaci-miento; a tal respecto las numerosas ysucesivas ediciones de carpetas y folle-tos turísticos del Ayuntamiento de Pe-ñafiel, y no digamos las de la Junta deCastilla y León, ponen el acento en elAula de Arqueología y obvian reiterada-mente la visitabilidad del yacimientoque unas veces sitúan a 4, otras a 8 kmde Peñafiel o en Pesquera de Duero, sinque tan siquiera se cite Padilla de Duero.Paralelamente, desde el Centro de Estu-dios Vacceos nos hemos esforzado porhacer llegar al público nuestros trabajosy todas las actividades divulgativas de-sarrolladas en torno a él, sobre todo apartir de 2001, constatando en numero-sos visitantesla desinformación sobre lavisitabilidad del yacimiento tras haberpasado por la Oficina de Turismo de Pe-ñafiel. Así, y paradójicamente, se ha pro-ducido una especie de “competencia”entre la Zona Arqueológica y el Aula quela explica, cuya razón última al menosla confesablehabría que vincularla ala desafortunada ubicación en la Plazadel Coso, lo que no se acaba de enten-der precisamente por ser Padilla deDuero también Peñafiel.Vayamos finalmente con la úl-tima de las preguntas enunciadas.¿Existe una política específica, ya sealocal, provincial o regional, para dar a co-nocer a los vacceos como referencia his-tórica básica e insoslayable de nuestratierra castellano y leonesa? Peñafielcuenta con Turifiel, una entidad partici-pada al cien por cien por el Ayunta-miento de Peñafiel, que diseña ygestiona los recursos turísticos de estemunicipio; es llamativo que la Zona Ar-queológica Pintia nunca haya sido tenidaen cuentadesde esta instancia más alláde la referida Aula. Es igualmente llama-tivo que,considerando el relevantepapel que alcanzaron los vacceos enestas tierras centrales de la Cuenca delDuero introductores de la arquitec-tura de adobe y madera, fundadores delas primeras ciudades y cementerios denuestra historia, difusores de la meta-lurgia del hierro aplicada a armas y útilescomo los aperos, conocedores del vinoy el banquete como elementos de cohe-sión social, etc., etc., ninguna institu-ción se haya preocupado de darles aconocer con el alcance y la intensidadque merecen: ni los Ayuntamientos dePeñafiel o Pesquera de Duero en cuyostérminos municipales se encuentra esteBien de Interés Cultural, ni la DiputaciónProvincial de Valladolid cuando el cienpor cien del territorio vallisoletano tuvoun pasado específicamente vacceo, loque no sucede en ninguna otra provin-cia de Castilla y León, ni la Junta,a tra-vés de su Museo de Valladolid si bienen el futuro parece ser que se pretendeproporcionar cierto protagonismo a estepueblo prerromano. Resulta pintoresco recordar cómohace diez años estuvimos a punto decontar en un radio de veinte kilómetrosde distancia con tres Aulas de Arqueolo-gía en Peñafiel, Pesquera y Roa deDueroy un Parque Arqueológico enRoa de Dueroesencialmente sobre lomismo: los vacceos. Afortunadamente,habría que decir, sólo dos de las cuatroiniciativas salieron adelante.Frente a este modelo atomizadoy disgregador, el yacimiento de Pintia,por su potencialidad y trayectoria inves-tigadora, debería haber sido acreedor deun apoyo infraestructural y humano su-ficiente para convertir a este lugar encentro de referencia de los estudios dela Edad del Hierro en la Cuenca delDuero. En el entretanto, desde el hu-milde Centro de Estudios Vacceos“Fe-derico Wattenberg”, seguiremos haciendolo posible por conservar, investigar y di-fundir el conocimiento generado; tam-bién, hay que decirlo, desde la nostalgiade aquel maridaje de Educación y Cul-tura frente al más reciente de Cultura yTurismo que,en cierta forma,rebaja lacultura a mera mercancía. Esperemosque al menos esa mercancía sea de cali-dad y se rija por el deseo de acercar unaoferta cultural rigurosa y asequible, no ge-neralista y vulgar…y en el lugar adecuado,añadiríamos.Carlos Sanz MínguezFernando Romero Carnicero